Daños en la piel por perdigones pueden tardar meses en curar

Texto: Revista Mi Gente – Fotografía: Internet

En vista de los múltiples de heridos por perdigones que han llegado a las emergencias de clínicas y hospitales del país tras las manifestaciones producto del estadillo social en nuestro país, los especialistas explican que estas heridas, lejos de curarse en poco tiempo, pueden tardar meses en cerrar por completo.

Asimismo, al paso del tiempo las cicatrices desaparecen con cirugía plástica en el caso de que los impactos de perdigones sean demasiado profundos.

Según la literatura de medicina legal y forense, lesión es todo cambio patológico producido en un organismo.

Las lesiones dependen del arma y la distancia del disparo, el cual puede producir lesiones por quemaduras de primer grado si el arma es apoyada sobre la piel. Otros tipos de lesiones que produce son fracturas o aspecto de papilla en los tejidos.

Una herida puede ser tanto penetrante como perforante puesto a que, por ejemplo: puede producirse el hecho que un proyectil ingrese al cuerpo quedando alojado en el mismo (lesión penetrante) pero que haya atravesado un órgano íntegramente en ese trayecto, produciendo una lesión perforante en el mismo.

Posibles infecciones

Las heridas por perdigones, al estar en lugares sin el debido aseo, ni tampoco con las debidas curas, pueden llegar a tener una infección, que puede pasar de leve a grave, sobre todo cuando no se atienden de inmediato.

¿Qué causa el proyectil?

Cuando el proyectil disparado por un arma de fuego incide sobre la piel y los músculos que se encuentran ubicados debajo de la misma, en razón de la elasticidad de las fibras que componen ambos tejidos, se produce una depresión con elongación de los tejidos, los que finalmente, al ser vencida por el proyectil la resistencia que estos oponen a su avance, son perforados dejando una herida circular u ovoide de labios dirigidos hacia el interior de la piel.

El orificio es en la gran mayoría de los casos de diámetro menor al del proyectil, variando el mismo según el tipo de ojiva, la velocidad, los movimientos del proyectil (rotacionales y de mutación), la profundidad a la que se haya ubicado el plano óseo más cercano, la orientación de las fibras musculares, las ondas sónicas y la turbulencia que siguen al proyectil, la posición y el ángulo de incidencia del mismo sobre la piel, entre otras.

La pólvora produce el “tatuaje” que es la suma de la acción de la llama, las partículas de pólvora no combustionada y el negro de humo. Este tatuaje y la aparición de sus componentes dependerán de la distancia que mediaba entre el arma y la persona al momento del disparo.

En fin, para sanar estas heridas se requiere el trabajo de un equipo multidisciplinario, entre quienes deben estar un emergenciólogo, médico cirujano, dermatólogo, cirujano plástico, anestesiólogo y psicólogo para tratar los efectos de trauma generados por haber sido víctimas de agresiones directas.

Jóvenes más propensos

Los jóvenes se caracterizan por ser los más temerarios al momento de participar en concentraciones o manifestaciones de protesta, por eso son los más proclives a sufrir heridas por perdigones de parte de las fuerzas de seguridad.

En este sentido, la recomendación es preservar la calma, respetar a la autoridades y en caso de observar actuaciones irregulares buscar resguardo para evitar violaciones a sus derechos humanos.

(Fuente de información: www.elimpulso.com) 

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