DESIGUALDAD SOCIAL EN CHILE

desigualdad

Texto: Revista Mi Gente – Fotografía: Internet 

En algunas comunas de Chile se puede transitar por una carretera “ultra” moderna y observar a un costado de la pista a gente pobre viviendo en mediaguas.

Los trabajadores de apellidos vinosos ganan más que los normales. La mayoría de la gente vive con el sueldo mínimo o un poco más y sólo un 5% de la sociedad está en condiciones de vacacionar en el Caribe.

Estas contradicciones conforman la desigualdad social chilena arraigada desde tiempos de la Conquista.

Según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), el 10% de los hogares más ricos de Chile posee un ingreso per cápita 78 veces superior al 10% más pobre. Para que se entienda: si el ingreso per cápita en los hogares más pobres es de US$ 31, es decir, unos $14.000; el de los más acaudalados equivale a US$ 2.399, cerca de $1.100.000.

Los diferentes Gobiernos de Chile apuntan a que existe crecimiento económico, pero ese progreso es de unos pocos, porque la brecha de la desigualdad continúa. El alza de los alimentos y del precio de los combustibles, del pasaje del Transantiago, la subida de los aranceles universitarios, son ejemplos del duro golpe para la clase media y baja.

Aunque la pobreza ha disminuido de forma considerable, del 45% en 1989 al 15% en la actualidad, es un hecho insuficiente para disminuir la desigualdad.

Según especialistas en la materia, este fenómeno se explica porque Chile tiene una estructura de desigualdades históricas al igual que el resto de Latinoamérica.

Por ejemplo, en el sistema productivo del país, en cuanto al capital humano, el círculo de la pobreza es muy marcado; ni siquiera la cobertura escolar es capaz de romper las desigualdades, es decir, el origen de los alumnos, y por ende donde estudian no logran romper la brecha existente entre pobres y ricos.

Toda desigualdad se origina en este acceso diferenciado a oportunidades y/o recursos que determinan el bienestar relativo de los individuos, expresado en términos tanto materiales como simbólicos.

Orígenes de la problemática

Desde la época de la Conquista y colonización española se comienza a configurar una sociedad dividida en estamentos. Luego de la Independencia y hasta los inicios del siglo XX se mantuvieron esas enormes diferencias, dicen los expertos.

En general, los grupos de inmigrantes – italianos, croatas, alemanes – han logrado prosperar económicamente a lo largo de nuestra historia y han sabido integrarse a los sectores de la elite chilena.

Pasó con la inmigración vasca durante el siglo XVIII y también con los ingleses y otros europeos en el siglo XIX y el siglo XX, pero no se podría atribuir a ellos en particular la responsabilidad en la desigualdad existente, sino más bien a una estructura de oportunidades que ha impedido un acceso más equitativo a ellas.

Factores de incidencia

Las condiciones que explican esta realidad son multifactoriales. Pero los expertos resaltan dos: la acumulación de riqueza y la mala repartición de los ingresos.

La concentración económica es sólo una de las manifestaciones de un problema que está a la base del modelo que genera exclusiones, porque se basa en el principio de la ley del más fuerte. El tema es que los más fuertes son, justamente, aquellos más privilegiados que aseguran su posición de privilegio monopolizando las oportunidades.

Pero el problema más grave está en la distribución de la riqueza. Unas pocas familias en Chile son dueñas de gran parte del país y controlan buena parte del aparato productivo. Las políticas públicas no consideran medidas redistributivas, porque ideológicamente tal cosa es rechazada por neoliberales y liberales, que son quienes dominan en las instancias de toma de decisiones políticas.

Revertir la situación

La desigualdad persiste porque persisten las estructuras que la generan. Esto grafica que este flagelo social se mantendrá vigente mientras no exista un cambio profundo y real.

No se puede eliminar de la noche a la mañana, sino que se requiere de transformaciones estructurales que permitan avanzar hacia una sociedad con menores niveles de desigualdad.

Comparte tu opinión:

Comparte tu opinión:

Este artículo pertenece a : Nacional, Noticias
© 2017 Mi Gente. All rights reserved. XHTML / CSS Valid.
A %d blogueros les gusta esto: