Incontinencia Urinaria

Incontinencia urinaria 1

‌incontinencia urinaria 2

Texto: Revista Mi Gente – Fotografías: Archivo

La incapacidad para controlar voluntariamente la emisión de orina recibe el nombre de incontinencia urinaria. La incontinencia se produce desde el momento en que los esfínteres musculares responsables del cierre o paso de orina no responden a nuestras órdenes. Esta incapacidad puede ser transitoria o permanente, dependiendo de la causa que la origina. Demás esta decir que la incontinencia es un drama para quien la sufre en forma persistente, afectando directamente su autoestima y calidad de vida.

Por desgracia no se presta la debida atención al problema y muchas personas quedan abandonadas a su suerte, a pesar de existir una solución en muchos casos.

La incontinencia es normal en los lactantes y niños pequeños hasta los dos años, porque aún no han aprendido a controlar sus esfínteres, por lo tanto, también tienen incontinencia fecal. A partir de los dos años y hasta los cuatro puede existir enuresis, es decir, incontinencia durante el sueño. Esta “pasada del río” debe quedar superada después de los cuatro años de edad. Su persistencia en edades superiores hace necesaria una consulta al pediatra. La edad avanzada también puede llevar a la pérdida del control de los esfínteres por merma del tono muscular y la menor sensibilidad y control nervioso debidas al deterioro fisiológico.

En la actualidad la incontinencia se clasifica en transitoria y establecida.

Causas transitorias de incotenencia urinaria:

La cistitis y otras irritaciones de la vía urinaria baja, al causar urgencia por orinar, puede no dar el tiempo necesario para llegar a un baño.

El alcoholismo: Es común observar al borracho orinado en los pantalones debido a la cantidad de líquido ingerido, al efecto diurético del alcohol y el embotamiento mental.

El parto en las mujeres jóvenes, al quedar la zona pelviana inflamada por el parto e instrumentación que se haya realizado.

Ingesta de gran cantidad de líquido y un sedante para dormir puede facilitar una micción involuntaria durante el sueño.

Retención fecal en el anciano: Una cantidad de heces acumuladas en el recto puede provocar contracción refleja de la vejiga en el adulto mayor.

Impacto emocional: Una emoción fuerte, como un susto o miedo intenso, puede soltar la orina.

Causas de incontinencia urinaria establecida:

Incompetencia del esfínter: Es la causa más común, especialmente en la mujer. El esfínter muscular ubicado a la salida de la vejiga es laxo y la orina escapa en forma espontánea, estando la persona de pie o incluso sentada, o bien, se producen micciones al realizar pequeños esfuerzos, como toser, reír o levantar un peso. En los hombres puede lesionarse el control sobre el esfínter tras una operación de próstata.

Obstrucción del esfínter: Es la situación opuesta al caso anterior. Es más común en el hombre y la provocan la compresión de la uretra por agrandamiento de la próstata; una secuela de ciertas infecciones o por traumatismos. La vejiga permanece llena y elimina, sin poder controlar, pequeñas cantidades de orina por rebalse.

Hiperactividad de la vejiga: Se trata de contracciones involuntarias de la vejiga. Se caracteriza por el deseo de orinar en forma imperiosa y frecuente, cuya causa se encuentra en el control nervioso de la vejiga. Hay diversas enfermedades que alteran dicho control.

La incontinencia urinaria no es una enfermedad en sí, sino un síntoma que de paso afecta a muchas personas. El tratamiento depende de la causa que la ocasiona. Una consulta oportuna al urólogo puede solucionar gran parte del problema.

Comparte tu opinión:

Comparte tu opinión:

Este artículo pertenece a : Cultura, Nacional, Salud
© 2017 Mi Gente. All rights reserved. XHTML / CSS Valid.
A %d blogueros les gusta esto: