Jairo Valdés y su cruzada por erradicar el Campamento Japón

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Texto y Fotografía: Juan Zamorano

Jairo Valdés es un profesor maipucino con un profundo compromiso social, el año 2010 estuvo en Iloca ayudando a los damnificados del tsunami que arrasó con el pueblo, fue en ese entonces que conoció a Chelsea, una ciudadana norteamericana que le robó el corazón y con la cual se fue a Estados Unidos, regresando hace 1 año a Maipú ya casado con el amor de su vida, precisamente el retorno a Chile se produjo con la idea de iniciar algún proyecto social junto a su esposa.

Jairo ejerce la docencia en el Colegio Cristiano Los Héroes de la Villa San Luis V, en el cual empezó a trabajar con sus alumnos en la reparación de 9 viviendas de dicha villa que se encontraban en deterioradas condiciones, de hecho para dar vida a esa campaña llegaron hasta el programa matinal Mucho Gusto de Mega. En síntesis, trabajando en la reparación de aquellos hogares una de las voluntarias les habló y los invitó al Campamento Japón, vieron la pobreza en que viven y se pusieron manos a la obra.

Este docente y luchador social maipucino recibió a Revista Mi Gente en su hogar para hablar de su obra y de los desafíos que se les viene por delante, aclarándonos de entrada que en su trabajo no existe ningún tema político ni religioso, sino que responde exclusivamente a un interés ciudadano, “yo no te voy a hablar ni bien ni mal de ninguna autoridad política, sólo me referiré a nuestro proyecto”, nos advierte de manera categórica antes de comenzar la entrevista.

¿En qué consiste específicamente la tarea que ustedes están llevando a cabo?
R: Esto es paso a paso, empezamos con una idea y llegamos hasta el Campanento Japón en donde estamos desarrollando un plan de cómo erradicar un campamento, y en ese sentido el Campamento Japón es nuestro punto de inicio, es nuestro programa piloto, aunque nos demoremos, pero lo que pretendemos es un trabajo integral, no solamente un cambio de casa. Mucha gente me ha escrito en Facebook que “a la gente no hay que darle los peces sino que hay que enseñarle a pescar”, pero la pregunta que yo me hago es “¿cuántas personas están dispuestas a enseñarles a pescar?”, porque es muy fácil decirlo, y eso es justamente el fondo de nuestro proyecto social, nuestra idea no solamente es erradicar el campamento sino que brindarle un cambio de mentalidad a los pobladores, en el sentido de capacitarlos, hacer talleres, llevarlos a psicólogos, en fin, hacer mil cosas para cambiar la vida de esas familias, cosa que al momento de erradicarlos sea sobre una base en la cual ellos se puedan sostener en el tiempo, con trabajo y oportunidades.

-O sea, ¿podríamos decir que justamente la idea es no regalarles nada sino que darles las herramientas para surgir?
R: Así es, y estamos involucrando a familias y a mucha gente que quiera participar, porque creemos que somos todos parte de esta sociedad que hemos creado, de la cual hemos estado mucho tiempo enfocado en nosotros mismos, muy egoístas, sin mirar hacia el lado, poco empáticos con los que tienen menos, entonces por eso estamos tratando de influenciar a la gente común y corriente, yo solo como Jairo Valdés no lo voy a poder lograr, pero si vamos sumando más adeptos a lo que nosotros queremos hacer creemos que podemos lograr un cambio de verdad.

-¿Cuenta con algún apoyo de algún grupo, fundación u organización para esta tarea?
R: Estamos trabajando en formar nuestra propia ONG que se llama “El mejor cambio”, que es la agrupación que tenemos en estos momentos y que estamos bajo el alero de otra ONG, la cual se encarga de todos los temas de platas y su administración, de que sea todo bien transparente, de que cuando la gente dona dinero o algún otro tipo de cooperación esto sea todo bien transparente y que nosotros no recibamos nada para nosotros como personas, sino que todo sea bien hecho.

-¿En estos momentos ustedes están trabajando solamente con el Campamento Japón?
R: Así es, solamente con el Campamento Japón, porque creemos que tenemos que hacer bien las cosas, entonces lo del Campamento Japón es nuestro proyecto piloto, aunque nos demos la vuelta larga y nos demoremos, o sea, nos encantaría ir a otros campamentos, pero tenemos que formar un proyecto bien hecho en este campamento, poder aprender de la experiencia y de toda la burocracia que significa hacer este tipo de revoluciones acá en Chile, o sea, uno puede tener muchas ganas pero te vas encontrando con diferentes tipos de trabas, entonces queremos aprender bien de esto y armar un modelo súper potente para el Campamento Japón y después de eso implementarlo en otros campamentos de Maipú y de otras comunas también.

-¿Cuántos campamentos más o menos hay en Maipú?
R: Hay hartos campamentos acá en Maipú, es la segunda comuna con más campamentos en Santiago, y el Campamento Japón es muy grande, tiene 40 familias aproximadamente, son alrededor de 4 integrantes por familia, o sea, igual es bastante gente.

-En este tipo de casos es sabido que suele haber mucha gente que promete cosas y después no las cumple, en ese sentido ¿hubo algún tipo de desconfianza de parte de los pobladores hacia ustedes en un principio?
R: Sí, absolutamente. El Campamento Japón lleva 7 años más o menos desde que llegaron las primeras familias, han ido incluso instituciones formales a ofrecerles cielo, mar y tierra, entonces ¡claro!, hay mucha desconfianza, al principio no te creen mucho, pero luego al ver cómo uno trabaja y que está haciendo cosas concretas por ellos, bueno, al final terminan confiando, después de todo ellos también están carentes de ese tipo de cosas como poder creer en alguien, de poder creer en un proyecto. Hace algún tiempo ellos recibieron de parte de un programa de un canal de televisión – no recuerdo en estos momentos cuál fue – una cierta cantidad de dinero para postular al subsidio, pero esto no es un problema de plata, estamos hablando de que en este tipo de campamentos no hay trabajo, muchas veces no hay ni para comer, entonces si tu les pasas dinero pero no hay detrás una capacitación, una motivación o un plan integral de apoyo, lo más probable es que esa gente se termine gastando esa plata en otras cosas, porque no tienen qué comer, porque se les enferma el hijo y tienen que comprar remedios, entonces, dar lucas es la parte fácil, creemos que pasando dinero se acabó el problema, nos lavamos las manos y nos retiramos, y no pues, acá hay que hacer la pega completa, esto es un problema de educación y oportunidades, y en eso estamos nosotros, ya comenzamos con talleres y charlas y todas las semanas les estaremos enseñando diferentes oficios como repostería, fabricación de muebles, textil, peluquería, en fin, de todo un poco, si el erradicar un campamento no es cosa de un día para otro, por eso estamos trabajando en este proyecto de la mejor forma posible, no importa cuánto nos demoremos, pero queremos hacerlo bien.

Jairo Valdés se expresa con entusiasmo y determinación al hablar de su revolución que pretende erradicar los campamentos partiendo con el Campamento Japón como piloto de esta gran tarea, reconoce que no ha sido fácil, reconoce que más de alguna figura política se ha acercado a él como para colgarse de su campaña, sin embargo, él se considera lo suficientemente inteligente como para saber hasta dónde llegar con cada uno, nos comenta que ha utilizado las influencias de ciertos políticos en beneficio de su obra para llegar hasta ciertas autoridades y lograr algún tipo de ayuda en un país lleno de burocracia, pero no ha permitido contaminar su campaña con ningún político, expresa que esto es una obra ciudadana y sin objetivos partidistas, no quiere ser alcalde, concejal, diputado, ¡nada!, su vocación es simplemente ayudar.

Finalmente, Jairo hace un llamado a todos los que se quieran sumar a esta campaña a que lo hagan, el único requisito es tener empatía con los que tienen menos. Se pueden contactar en la página web www.elmejorcambio.cl o en el Facebook del mismo nombre.

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