LA CASONA RIESCO

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Texto: Revista Mi Gente – Fotografía: RIG

Rafael Riesco,  fue  destacado hombre  y participó activamente en el jurado que definió  los premios del  concurso para elegir el actual Escudo de Armas de la comuna. Se casó  con Laura Llona,  nieta del primer  alcalde de Maipú, formando así el  clan Riesco Llona. Agricultores que  ennoblecieron la tierra con su trabajo y dieron vida a Rafael, Dolores  Bernales,  Jorge, Fernando, Sergio,  Laura, Carlos Joannon e Inés Riesco  Llona, precisamente, de ella narraré  un poco de su historia y legado de  bondad. Inés Riesco Llona, se ha destacado en el tiempo por muchas causas,  entre ellas,  haber sido la fundadora  del Instituto O’Higinniano.

En varios períodos, también, fue alcaldesa  subrogante y regidora. Su nombre  estuvo ligado a todas las actividades  de Maipú y su actitud siempre noble,  su caridad sin límites, le granjeó el  cariño del pueblo, que vio en ella a  una gran dama dispuesta a mitigar la  pobreza y el dolor. A Inés Riesco Llona y a José  Luis Infante, se debe la pavimentación de la Avenida de Los Pajaritos,  entre el Zanjón de La Aguada y Las  Rejas y, en 1938, subrogando la alcaldía hizo plantar los árboles que  hoy adornan la principal arteria de  nuestra comuna.

Por su parte, la Casona Riesco  Llona, donde habitó junto a su familia  tuvo un lugar fundamental en la posición en la Batalla de Maipú como la  Tercera Ala izquierda del Ejército Realista, frente a sus terrenos pertenecientes a Alfonso Vial, en el paradero 10  del Camino de Los  Pajaritos. Inesita como le llamaban sus más  cercanos, luego cedió en sucesión la  Casona Riesco   a  sus nietos: Adriana  Pérez Llona y Gonzalo Pérez Llona,  quien al igual que su abuela fue Alcalde de Maipú.

Ellos, considerando  la grave situación vivida por algunas   niñas maipucinas, donaron el recinto  con el fin de crear un  refugio de menores. Actualmente, la Casona Riesco está habilitada como el Hogar de  Niñas Inés Riesco Llona, cuya administración está a cargo de la Congregación del Instituto Hijas de María  Auxiliadora. La obra fundada en  junio  de 1981, acoge a menores de diversas  comunas de la Región Metropolitana,  estando la mayor parte de ellas aquí  por orden judicial. Atiende a 70 niñas,  cuyas edades oscilan entre los 4 y los  21 años. Las religiosas buscan acoger  proteger y promover en las pequeñas,  sus habilidades, la autoestima y los  valores cristianos para que sean capaces de reinsertarse a sus familias y a  la sociedad. A la llegada de las hermanas, la  Casona Riesco contaba ya con 100  años de vida y estaba deshabitada.

Sin  embargo, el lugar mantenía su aspecto  original. Según un bosquejo realizado  por Sor Teresa esta hermosa morada,  era como sigue: Poseía muros de adobe, pisos de maderas, corredores externos que daban a un jardín principal,  repleto de plantas y árboles y, otros, e  internos que conducían a  un hermoso  patio. Además, había un hall central,  que daba acceso a la Casona y conducía a las diferentes dependencias, era  el acceso a los comedores, a las salas  de lectura, a las cocinas y a los dormitorios. Tenía cielos altos,  con grandes  ventanas y  puertas estrechas de madera noble, tan noble como quienes la  habitaron.  Lamentablemente, el terremoto  del 03 marzo de 1985, destruyó por  completo la Casona y, el establecimiento que allí existe hoy fue construido con el tiempo.

Sólo fue rescatado su portón hecho de fierro forjado,  que delata el pasado. A pesar de su  derrumbe,  es un buen consuelo lo  que ha quedado. La idea es que aquellos que somos capaces de reconstruir  la historia, con vestigios del pasado,  contemplemos esa puerta al pasar por  su frontis y así descubrir un poco más  de Inesita Riesco Llona, quien vivirá  siempre en el recuerdo.

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