LOS CABALLEROS DEL FUEGO

caballeros del fuego

Texto: Revista Mi Gente – Fotografía: Archivo

Remontándonos a los orígenes del Cuerpo de Voluntarios, la historia comienza dramáticamente en la ciudad de Valparaíso. El 15 de diciembre de 1850 se producía un gigantesco incendio en el puerto. El fuego avanzó por la ciudad, causando pánico a los vecinos, los que con impotencia comprendían que nada podían hacer para controlar las llamas. Considerando las desgracias acaecidas y aprendiendo de la experiencia, los residentes de estos cerros acordaron fundar el Cuerpo de Bomberos de Valparaíso el día 30 de junio de 1851, dando origen a una magna institución que se transformaría en la primera del país. Contaba con 330 hombres que luego se dividirían en cuatro compañías.

De este modo nace la labor del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Chile, iniciativa que se extiende por todo el territorio nacional, con cerca de 294 compañías a lo largo del territorio en la actualidad.

El Cuerpo de Bomberos de Maipú, nace por inquietud de nuestros vecinos de Peñaflor. El 30 de junio de 1942 un grupo de 18 hombres, la mayoría trabajadores de la fábrica Bata, encabezados por don Dalibor Svoboda, se reunió para conformar lo que hoy es la Primera Compañía de Bomberos de Peñaflor, conocida como “El cuerpo de Bomberos Bata”. Este grupo contó con la cooperación de don Garomil Pridal, en ese entonces Gerente de la fábrica Bata, quien ayudó a conseguir los uniformes y el carro, comprado a la Tercera de Valparaíso, además de aportar con todo el material para incendios que poseía la fábrica.

En octubre de 1945, Don León Graide Láscar, por petición de don Dalibor Svoboda, se comunicó telefónicamente con varios vecinos connotados de la comuna, para reunirse y llevar a cabo la idea lanzada por el señor Svoboda de ampliar la Primera Compañía.

El 1 de diciembre de 1951 y por petición de varios vecinos de Peñaflor, el cuerpo de Bomberos fundó la Quinta Compañía en Maipú. Sin embargo, en agosto de 1953 Santiago es azotado por un fuerte temporal. Durante cinco días la Compañía acudió al rescate de los vecinos anegados, entre ellos dos ancianos en el sector de Rinconada. El capitán ordenó no salir más, escaseaban los recursos y el personal estaba agotado. No obstante, el voluntario Eduardo Ramírez Mazzoni, confiado de sus 22 años, se lanzó al caudal en busca de los ancianos, pero la naturaleza fue implacable con él. Es así como Maipú cobra su primer mártir. Es paradójico ver que algunas desgracias impulsen la reacción adversa y gatillen situaciones favorables. El heroico acto de servicio realizado por Ramírez Mazzoni da inicio a la formación de una nueva entidad que es el actual Cuerpo de Bomberos de Maipú.

Cuando Maipú estaba en un incipiente inicio al progreso, inserta entre fundos, parcelas y quintas, un grupo de visionarios y progresistas vecinos dentro del marco histórico del 21 de mayo de 1954, plasman la voluntad y abnegación en la fundación del Cuerpo de Bomberos de Maipú y en una Reunión Solemne presidida por el señor Director de la Primera Compañía, don Roberto Durán Valenzuela, y con la asistencia de los oficiales voluntarios se da fe al acta que luego se reduce a escritura pública, solicitando la personería jurídica del Cuerpo. “Desde entonces hemos ido creciendo institucionalmente, pero el espíritu altruista y el alto sentido ético que motivó a nuestros fundadores en la creación del Cuerpo de Bomberos de Maipú aún se mantiene en los voluntarios, quienes firme e incondicionalmente, por la patria, con mucha voluntad, disciplina, abnegación, honor, sacrificio, ofreciendo incluso la vida en pro de salvaguardar los intereses de sus semejantes, sin esperar ningún tipo de recompensa, pero con la entera satisfacción del deber cumplido, sin que sean amedrentados por los riesgos inherentes a esta ardua labor bomberil”.

Una sucesión que cobró nuevos mártires; se recuerda a Raúl Mazzone Norambuena (1944 – 1962) quien perdió la vida en un acto de alarma de incendio en la estación de ferrocarriles de Maipú. Luis Navarro Bustamante (1946 – 1963) quien tras acudir a un llamado en la antigua población Las Rejas sufre una panne mecánico y al detenerse a un costado del camino es impactado por un camión proveniente de Valparaíso. Gastón Palma Sepúlveda (1938 – 1969) acude a un llamado desde el fundo Santa Teresa en Pajaritos en enero de 1969 donde se está quemando una gran extensión de trigo. El material debe trasladarse sobre los hombros, pero se enreda en las ruedas traseras del carro mientras éste se desplazaba entre el calor y el humo. Sufrió severas lesiones internas irreparables. “Caídos en actos de servicio, descansen en paz. Ellos, nuestros mártires, estarán siempre presentes en la vida de la institución y en el recuerdo de cada voluntario”.

Comparte tu opinión:

Comparte tu opinión:

Este artículo pertenece a : Nacional, Noticias
© 2017 Mi Gente. All rights reserved. XHTML / CSS Valid.
A %d blogueros les gusta esto: