Urbanística en Maipú

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-Un peritaje urbanístico a Maipú da cuenta de una ciudad descuidada en cuanto a planificación estratégica y renovación urbana. Digamos derechamente que desde hace  pocas décadas se ha convertido en una ciudad incapaz de proporcionar el debido bienestar a sus habitantes. Su sector central es inhóspito, sus calles principales están excesivamente congestionadas de vehículos por no existir vías alternativas expeditas. Sus veredas son mayoritariamente estrechas y a la vez enangostadas por ese cáncer urbano que es el comercio ambulante e informal, trastorno del cual es responsable directo la autoridad edilicia de turno que lo permite.

Por Mi Gente

La urbanística es la disciplina encargada de la planificación de un asentamiento humano cuya finalidad última es proporcionar bienestar a sus habitantes.  Es una ciencia, por cuanto requiere de la ingeniería, ecología, ciencias ambientales, economía, geología, etc.  Por otro lado es un arte, pues necesita de la arquitectura, observación de elementos culturales, considera el diseño, la funcionalidad, etc. Desde tiempos remotos, las grandes culturas se han ocupado de conjugar arte y ciencia en la construcción de sus ciudades para hacerlas en un lugar acogedor, seguro y funcional, y con ello ganar el respeto y admiración de los ciudadanos hacia sus autoridades. La historia registra numerosos casos de urbanistas geniales que consiguieron integrar en forma armoniosa elementos como belleza, transporte, ambiente, arquitectura, esparcimiento, historia y servicios básicos.

Un peritaje urbanístico a Maipú da cuenta de una ciudad descuidada en cuanto a planificación estratégica y renovación urbana. Digamos derechamente que desde hace  pocas décadas se ha convertido en una ciudad incapaz de proporcionar el debido bienestar a sus habitantes. Su sector central es inhóspito, sus calles principales están excesivamente congestionadas de vehículos por no existir vías alternativas expeditas. Sus veredas son mayoritariamente estrechas y a la vez enangostadas por ese cáncer urbano que es el comercio ambulante e informal, trastorno del cual es responsable directo la autoridad edilicia de turno que lo permite.

Su plaza principal no es plaza, sino un lugar de tránsito peatonal con un sector para espectáculos populares o ferias del momento. Desde luego es un lugar poco amigable y de lo que todos entendemos por plaza, nada.

La carencia de sitios para estacionar en el centro es crítica. Las personas buscan un lugar y caen en las garras de los inspectores municipales, conocedores de esa necesidad e inmisericordes con el pobre automovilista que no tenía donde dejar su auto. Un municipio conciente del problema, debería brindar facilidades y evitar el aprovechamiento perverso de una realidad.

Maipú debe ser la única comuna metropolitana donde no existe “virar a la derecha con precaución”, una alternativa útil para descongestionar las calles, pero aquí no hay inteligentia al respecto, tal vez porque  la inercia no requiere esfuerzo intelectual. Hay muchos puntos donde se podría aplicar esa medida que los encargados del tema aun no ven.

Maipú se autodefine como “ciudad histórica”, pero los monumentos que representan esa historia están al nivel de un pueblito cuyo alcalde quiso dejar su impronta, y de ningún modo tienen la magnificencia y prestancia que debieran lucir en un lugar conocido como cuna de la independencia.  El suscrito sugirió hace años a una destacada concejala la idea de levantar una puerta o arco en el límite de la comuna  por avenida Pajaritos con el fin de resaltar su carácter histórico, algo como el Arco del Triunfo en Paris, Puerta de Alcalá en Madrid o Puerta de Brandeburgo en Berlín. Ojala se materialice algún día esa idea.

Increíbles chambonadas tiene el diseño urbano del Transantiago. Señalo las que veo a diario: En calle Pajaritos, una vez que se sortea el semáforo de 5 de Abril hacia el Sur, los buses intentan cruzar la vía destinada a los automóviles empleando su peso específico, entonces es necesario aminorar la marcha  y cederles el paso para que tomen la pista central. Un poco mas abajo ocurre lo mismo pero a la inversa, desde la pista central deben cruzarse para poder alcanzar la acera. El sentido común indica que ese zigzag es peligroso, por lo tanto,  en esa arteria los buses deberían transitar por la pista contigua a las aceras y los automóviles por la central. Esto conlleva algunos bemoles subsanables

Cuando usted baja por Pajaritos y desea virar a la izquierda en la Plaza para tomar Esquina Blanca, no puede. Los expertos determinaron que es mejor hacer un rodeo odioso. Lo inteligente hubiese sido incorporar un tiempo extra al semáforo para permitir el viraje y facilitar el flujo vehicular.

El paradero  de buses en Esquina Blanca frente a la plaza, es otro disparate avalado por la autoridad municipal. Allí se bloqueó arbitrariamente el acceso a una conocida clínica (¡que cerebro, madre mía!) y convirtió además la vereda en un sendero digno de ciudad medieval. ¿Estaban ciegos los expertos municipales cuando aprobaron todas estas aberraciones? ¿Han hecho algo estos años para rectificar los errores? Hasta el momento todo se mantiene en statu quo y seguramente seguirá así mientras no tengamos un Edi Rama, una Doris Bekoyanna, un Marcelo Ebrad, para citar tres alcaldes que alcanzaron el título de Mejor Alcalde del Mundo por su notable contribución a bienestar de sus ciudades.

¿Y la maraña de cables aéreos que coronan las principales calles, al punto que no se sabe si reír o llorar con esa demostración de subdesarrollo? La autoridad que logre soterrar ese adefesio eléctrico merecerá sin duda un monumento en su nombre.

No hemos observado un Municipio interesado en desincentivar con eficacia el nefasto rayado de muros, otro elemento de índole marginal que provoca desagrado al ciudadano común y un daño reiterado a la propiedad, perjuicio cometido por  imitadores de culturas foráneas, ante las cuales parece existir especial seducción por nuestros jóvenes y no tan jóvenes, dada la carencia de una identidad nacional fuerte y definida.

En pocas palabras, Maipú tiene mala nota en materia urbanística, no aprueba la materia.

Hay muchos otros grandes detalles que nos tienen por debajo de otras comunas de la RM y distantes en años luz respecto de otras ciudades del orbe.

¿Tendrá Maipú en su horizonte un alcalde y un cuerpo de ediles capaces de grandes transformaciones, al punto de superar la imaginación de sus ciudadanos?

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