Vecina de Maipú acusa que su AFP le niega Pensión de Invalidez pese a enfermedad invalidante

Texto y Fotografía: Revista Mi Gente

Elba Flores Campo es una vecina de nuestra comuna de Maipú que pasa por una complicada situación de salud, una enfermedad que le produce fuertes dolores y la tiene imposibilitada de poder trabajar, razón por la cual inició los trámites para poder obtener una Pensión de Invalidez que la ayude en su situación económica, sin embargo, acusa que su AFP le está negando dicha posibilidad.

Revista Mi Gente llegó hasta el domicilio de la Sra. Elba, quien sale a recibirnos con muletas, una visible faja y evidentes problemas para desplazarse, nos hace pasar a su hogar al cual también llega su hija, María José Julio Flores, quien pese a no vivir en el mismo lugar ha pasado gran parte del tiempo junto a ella apoyándola en todo este proceso. Es una tarde calurosa, nos sirven un refrigerio y nos empiezan a relatar toda su historia.

Elba Flores nos relata que ella tiene una “raqueoestenosis” con una “discopatía degenerativa”, a los 21-22 años más o menos fue operada de la columna, durante algún tiempo sufrió de lumbagos, hasta que en el año 2017 en su trabajo (donde recibían camiones en el que tenían que trasladar cargas de distintos tamaños y pesos) volvieron los lumbagos, fue a médico y le diagnosticaron “lumbociática”, recetándole medicamentos y tres días de reposo, pero al tercer día se levantó, fue al baño y no se pudo parar, sufriendo unos dolores horribles, llegando en ese momento su pareja, quien la sacó en brazos del baño y la llevó a Urgencias.

En la Urgencia le pusieron corticoides, la atendieron alrededor de cuatro médicos y todos coincidieron con los exámenes en que había que operar, pues tenía un “daño lumbosacro”. Le fijaron la parte lumbar, pero con eso se le produjo un problema de “síndrome adyacente”, lo que significa un dolor permanente, el cual ha ido aumentando. La Sra. Elba (visiblemente afectada relatándonos su situación) nos cuenta que no se puede agachar, no tiene fuerza en sus piernas, le complica subir escaleras, necesita ayuda para labores tan domésticas como vestirse, ducharse, etc…

María José Julio, hija de la Sra. Elba, nos indica que cuando se inició el trámite de solicitud de la Pensión de Invalidez en el mes de mayo, la AFP designó una Comisión Médica para evaluar a su madre. La aseguradora de la AFP apeló para no pagar la pensión solicitada, derivándola  con un neurólogo, no con un traumatólogo, y ese neurólogo determinó que ella era autónoma, y además mencionó en su informe que toda su situación es producto de un problema mental, aconsejándole que vaya a un psicólogo bajo el argumento que prácticamente no la pudo revisar porque se habría sentido “apremiada”, lo que no es real.

Elba Flores acusa que este médico neurólogo dio vuelta toda la historia, cambió la versión a su manera y eso hizo que el dictamen de la Comisión Médica haya sido negarle la Pensión de Invalidez. Su hija María José señala que están con mucha desconfianza, porque el doctor faltó a la verdad en su informe, es decir, se contrapone al reporte de una asesora médica que señaló el grado de la enfermedad de su mamá, pero todo eso fue obviado.

Pasos a seguir

El día martes 21 de enero presentaron un Recurso de Reposición en la Comisión Médica Central, en paralelo, están viendo la posibilidad de ingresar un reclamo en la Superintendencia de Pensiones,  que es el ente que regula a las AFP. La idea de ellas como familia es poder ingresar todos los reclamos posibles para poder hacer visible la situación, de tal manera que exista la posibilidad que se tome en consideración el Recurso de Reposición de la pensión.

María José Julio reflexiona y nos dice “estamos hablando de una Pensión de Invalidez, no estamos hablando de millones de pesos, o sea, te toman el 60% casi del sueldo mínimo, si tampoco se trata de una millonada de plata”.

Son ya alrededor de 20 meses que la Sra. Elba está con licencia médica, tiempo en que no ha podido trabajar, está a la espera de una nueva cirugía, pero es una intervención quirúrgica que no le garantiza una recuperación al 100%, solamente le ayudará a mejorar en algo su calidad de vida, pero teniendo claro que nunca volverá a la normalidad ya que su enfermedad es degenerativa, progresiva en el tiempo. A este escenario, se suma la indolencia de su AFP que se niega a ayudarla con una Pensión de Invalidez ínfima cuando realmente lo necesita, ya que por su dolorosa patología evidentemente está imposibilitada de cumplir con una jornada laboral, no lo resistiría.

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