Diabetes

Texto: Revista Mi Gente – Fotografía: Internet

La diabetes mellitus es un grupo de enfermedades que compromete la forma en que el organismo utiliza la glucosa disponible en la sangre. La glucosa es una fuente de energía vital para el adecuado funcionamiento de las células que forman los músculos y los tejidos, y también es un combustible para el cerebro.

La cantidad de glucosa en la sangre es controlada por una hormona llamada insulina, que es producida por el páncreas, una glándula que está ubicada detrás del estómago. Cuando ingerimos alimentos estos son digeridos, entran al torrente sanguíneo y ahí la insulina es la encargada de llevar la glucosa desde la sangre hacia las células.

Sabido esto, te contamos que cuando hay diabetes el cuerpo no puede descomponer la glucosa en energía, porque no estamos produciendo suficiente insulina o esta hormona no funciona correctamente. Entonces, la diabetes puede provocar un exceso de glucosa en la sangre y un nivel muy alto de ella es la causa de graves problemas de salud.

También debes saber que la diabetes puede aparecer a cualquier edad, sin embargo, la diabetes tipo 1 suele presentarse desde la infancia o la adolescencia, mientras la diabetes tipo 2 (la más frecuente) es más común en mayores de 40 años.

¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS DE LA DIABETES?

Ahora veamos cuáles son los primeros síntomas de la diabetes, que pueden servir de alerta para actuar a tiempo y acudir a un médico que nos indique la realización de los estudios de laboratorio pertinentes para detectar la enfermedad.

Los síntomas que aparecen a continuación pueden afectar a cualquier persona, ya sea adulto o menor de edad:

  • Orinar con más frecuencia de lo habitual, especialmente por las noches;
  • Presencia de cetonas en la orina (las cetonas son un subproducto de la descomposición de músculo y grasa);
  • Sentir mucha sed;
  • Sentirse más cansado de lo habitual o fatigado;
    Irritabilidad;
  • Perder masa muscular;
  • Bajar de peso sin razón aparente;
  • Picazón alrededor del pene o la vagina, o episodios frecuentes de prurito o aftas;
  • Los cortes, las llagas y las heridas en la piel tardan más en sanar;
  • Vista borrosa;
  • Aumento del hambre;
  • Infecciones frecuentes en las encías o en la piel.

Es importante entender que todos somos distintos y los síntomas no coincidirán exactamente en dos personas. Sin embargo, es bueno subrayar que los síntomas más comunes de la diabetes son el aumento de la sed, orinar con más frecuencia, sensación de cansancio y pérdida de peso. Respecto a los dos primeros síntomas, estos ocurren porque la glucosa permanece en la sangre y no se transforma en energía. Como respuesta, el organismo elimina el exceso de glucosa en la orina, lo que aumenta la sed. Asimismo, los altos niveles de glucosa en la orina suelen provocar infecciones por hongos, como la candidiasis.

DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO DE LA DIABETES

La idea no es asustar a las personas. Primero, porque tener algunos de los síntomas de la diabetes no significa que definitivamente tengas esta enfermedad y, segundo, queremos insistir en que siempre debes acudir a tu médico de confianza para que te evalúe.

Es decir, si te sientes mal y llevas un tiempo con algunos de los síntomas que hemos citado, es importante que seas visto por un profesional que solicite los exámenes y análisis de sangre específicos para la diabetes. Y estos consejos también son válidos si crees que tu hijo, tu pareja u otro pariente está en riesgo de desarrollar una diabetes.

Una vez diagnosticada la diabetes, el médico deberá indicar un tratamiento que es vital seguir al píe de la letra. Según el tipo de diabetes que tengas podrá indicar el control del nivel de azúcar en sangre, insulina y medicamentos por vía oral. Además, es muy importante que consideres lo siguiente, en caso de tener cualquiera de los tipos de diabetes:

ALIMENTACIÓN SALUDABLE

Es recomendable consumir más frutas, verduras, proteínas magras y granos integrales, para tener una alimentación basada en nutrientes, fibra y bajo contenido de grasa y de calorías. O sea, lo central es reducir el consumo de grasas saturadas, hidratos de carbono refinados y dulces. Para la prescripción de una dieta adecuada a cada caso de diabetes es primordial la consulta con un nutriólogo o nutricionista.

ACTIVIDAD FÍSICA

Necesitas hacer ejercicio aeróbico moderado durante 30 minutos diarios o 150 minutos sumando toda la semana. Puedes hacer un deporte como la natación o simplemente realizar caminatas, andar en bicicleta o salir a pasear a tu perro. Hay muchas alternativas para ejercitarse de manera sencilla y entretenida, al aire libre o bajo techo, pero lo más importante es que la actividad física sea parte de tu rutina.

Porque el ejercicio disminuye el nivel de glucosa en la sangre, ayudando a que sea transportada a las células para que se utilice en la producción de energía. Además, la actividad física aumenta la sensibilidad a la insulina y nuestro organismo requiere una menor cantidad de esta hormona para transportar la glucosa hacia las células.

EVITA LAS COMPLICACIONES GRAVES DE LA DIABETES

¿Y por qué es tan importante contar con un diagnóstico? Porque si tienes diabetes, el diagnóstico te permitirá contar con el tratamiento adecuado para reducir las posibilidades de desarrollar complicaciones graves.

Debes saber que los niveles altos de azúcar en la sangre pueden dañar seriamente tu organismo, como los pies y los ojos. Además, existen una serie de problemas de salud asociados a la diabetes que se pueden evitar siguiendo todas las recomendaciones de tu médico. Entre las complicaciones más comunes de la diabetes están las siguientes:

  • Problemas oculares (retinopatía);
  • Problemas en los pies que pueden provocar una amputación si no se tratan;
  • Ataque cardíaco y accidente cerebrovascular;
  • Problemas renales (nefropatía);
  • Daño a los nervios (neuropatía), afectando la forma en que vemos, oímos, sentimos y nos movemos;
  • Enfermedad de las encías y otros problemas bucales;
  • Condiciones relacionadas, como el cáncer;
  • Problemas sexuales;
  • Enfermedades de la piel, como infecciones bacterianas y micóticas;
  • Deterioro auditivo;
  • Enfermedad de Alzheimer;
  • Depresión que puede afectar el manejo de la diabetes.

Como has podido leer en este artículo, es muy importante estar alerta a los síntomas de la diabetes. Un diagnóstico oportuno es vital para controlar la enfermedad y evitar las complicaciones graves. Pero también es bueno considerar una revisión anual con tu médico de confianza para que te indique un análisis de sangre rutinario que permita diagnosticar a tiempo cualquier enfermedad y no solo la diabetes.

(Fuente de Información: Eurofarma.)

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