Texto: Pedro Albornoz V. – Fotografía: RIG

En comportamiento humano, el negacionismo es exhibido por individuos que eligen negar la realidad para evadir una verdad incómoda. De acuerdo al autor Paul O’Shea, «es el rechazo a aceptar una realidad empíricamente verificable. Es en esencia un acto irracional que retiene la validación de una experiencia o evidencia histórica».

El autor Michael Specter define el negacionismo grupal cuando «todo un segmento de la sociedad, a menudo luchando con el trauma del cambio, da la espalda a la realidad en favor de una mentira más confortable».

En ciencia, ha sido definido como el rechazo de conceptos básicos, aceptados y fuertemente apoyados por la evidencia que forman parte del consenso científico en tal área en favor de ideas que son radicales y controvertidas. Se ha propuesto que sus variadas formas tienen en común el rechazo a la arrolladora evidencia y la búsqueda de controversia en un intento de negar que exista un consenso.

Se han acuñado los términos negacionismo del Holocausto, del COVID-19 y del VIH/sida; y se ha llamado negacionistas del cambio climático a aquellos que se oponen al consenso científico que sostiene que el calentamiento global es real y se debe a las actividades humanas.

Se ha criticado el uso de la palabra negacionismo como una técnica de propaganda para reprimir puntos de vistas minoritarios. Similarmente, en un ensayo que discute la importancia del escepticismo, Clive James objetó el uso del término negacionista para describir a escépticos del cambio climático, afirmando que esto «recuerda al espectáculo de un fanático negando al Holocausto».

Celia Farber se opone al término negacionista del VIH, argumentando que es injustificado poner esta creencia en el mismo nivel moral que los crímenes nazis de lesa humanidad. Sin embargo, Robert Gallo defiende esta comparación, sosteniendo que el negacionismo del VIH es similar al del Holocausto debido a que es una forma de pseudociencia que «contradice un cúmulo inmenso de investigación».

Se han propuesto diversas motivaciones y causas para el negacionismo, incluyendo creencias religiosas y egoísmo, o un mecanismo psicológico de defensa contra ideas perturbadoras.

En nuestro país existe el negacionismo, sí, existe gente que niega las violaciones a los ddhh perpetradas durante 17 años de dictadura cívico – militar, existe incluso gente que califica dicho régimen como un ejemplo de democracia, de ese nivel de irracionalidad estamos hablando. El mismo nivel de negacionismo de gente que niega la existencia de violaciones a los ddhh en Venezuela, Cuba y Nicaragua, entre otros.

A mi personalmente, ese nivel de negacionismo en nuestro país me preocupa y me asusta, ¿y a ustedes? Les cedo la palabra.

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