¿Qué tipo de mascarillas sirven realmente para protegernos del Coronavirus?

Texto: Revista Mi Gente – Fotografía: Internet

El Coronavirus (Covid-19), cuyo primer caso se detectó en China a finales del pasado 2019, ha irrumpido con fuerza en todo el mundo y en nuestro país. La transmisión se produce por contacto con las secreciones respiratorias que se generan con la tos o el estornudo de una persona enferma. Estas secreciones infectarían a otra persona si entran en contacto con su nariz, sus ojos o su boca. ¿Deberíamos entonces utilizar mascarillas?

Vamos por partes. Para prevenir los contagios, se recomienda adoptar las medidas genéricas de protección individual frente a enfermedades respiratorias: realizar una higiene de manos frecuente (lavado con agua y jabón o soluciones alcohólicas), especialmente después de contacto directo con personas enfermas o su entorno; evitar el contacto estrecho con personas que muestren signos de afección respiratoria, como tos o estornudos; mantener una distancia de un metro aproximadamente con las personas con síntomas de infección respiratoria aguda; cubrirse la boca y la nariz con pañuelos desechables o con una tela al toser o estornudar y lavarse las manos.

La OMS, además, recomienda, al toser o estornudar, cubrirse la boca y la nariz con el codo flexionado y evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca, ya que las manos se posan sobre muchas superficies que pueden estar contaminadas con el virus.

Si tiene fiebre, tos y respira con dificultad, buscar atención médica lo antes posible e informar a su médico de los lugares a los que ha viajado anteriormente.

El lavado de manos, fundamental

La OMS no recomienda las mascarillas en sus medidas de protección básicas para la población general. A pesar de que se han convertido en parte del paisaje en Chile y el mundo como medida de protección, la realidad es que las de tipo quirúrgico, en personas sanas, no evitan el contagio. Solo sirven para que las personas con síntomas, al toser o estornudar, eviten diseminar el virus, ya que están diseñadas de dentro hacia fuera. Son las mascarillas de protección tipo FFP2 y FFP3, diseñadas para trabajar de fuera hacia dentro, las que pueden evitar el contagio por vía respiratoria de una persona sana. Son las que usa el personal sanitario en contacto con enfermos. En cualquier caso, llevar una mascarilla de máxima protección no es suficiente si no se combina con un lavado de manos frecuente.

El nuevo coronavirus puede infectar a personas de todas las edades, aunque en los mayores y las personas con afecciones médicas preexistentes (como asma, diabetes, enfermedades cardíacas) la enfermedad puede ser más grave. En cuanto al período de incubación del virus, podría ser de 14 días o incluso menos dependiendo del metabolismo de la persona.

Es un virus respiratorio cuyos principales síntomas son fiebre por encima de 38º C, tos y dificultad respiratoria. En casos más graves, la infección puede causar neumonía, síndrome respiratorio agudo severo, insuficiencia renal e incluso la muerte, según informa la OMS. El 25% de los casos confirmados han presentado síntomas graves, según el Comité de Emergencia de la OMS.

¿Cuándo y cómo usar la mascarilla?

Sobre el uso de mascarillas por el Coronavirus, la OMS advierte de que si está sano, sólo necesita llevar mascarilla si va a atender a alguien de quien se sospeche la infección por el Covid-19.

En el caso de tener tos o estornudos, sí puede utilizarse la mascarilla para evitar la propagación de las gotitas de saliva, pero hay que saber usarla y desecharla correctamente.

Antes de ponerse una mascarilla:

  • Lávate las manos con un desinfectante a base de alcohol o con agua y jabón.
  • Cúbrete la boca y la nariz con la mascarilla y asegúrate de que no haya espacios entre tu cara y la máscara.
  • Evita tocar la mascarilla mientras la usas; si lo haces, lávate las manos con un desinfectante a base de alcohol o con agua y jabón.
  • Cámbiate de mascarilla tan pronto como esté húmeda y no reutilices las mascarillas de un solo uso.
  • Para retirar la mascarilla: quítatela por detrás (no toques la parte delantera de la mascarilla); deséchala inmediatamente en un recipiente cerrado; y lávate las manos con un desinfectante a base de alcohol o con agua y jabón.

La OMS recuerda además que las mascarillas solo son eficaces si se combinan con el lavado frecuente de manos con una solución hidroalcohólica o con agua y jabón.

(Fuente de Información: ABC)

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